
Como todos sabemos, Intel es el mayor fabricante de chips y procesadores del mundo y, como tal, es una compañía global que factura enormes volúmenes de dinero ya que ocupa un lugar destacado como proveedor en el millonario mercado de los ordenadores. Y mientras más se tiene, más se quiere; a eso le llamamos ambición, aunque en el espectro empresarial, se trata más bien de su gran objetivo.